Ocupaciones

Disculpará usted mi visitante la ausencia, pero es que he estado reti-harto ocupada.

Estoy a un paso ya. De mi nuevo sombrero. Aparte de que a esta lista debo agregar trabajo. Mucho. Y hay que trabajar si un día quiero lograr mis planes de conquista mundial. Irónicamente estos proyectos me alejan un poco de mis actividades lúdicas de las que se alimenta este blog, pero al menos son proyectos diseñiles que también hago con gusto.

He estado aprendiendo mucho, sobre todo acerca de mí y lo mucho que puedo hacer rendir un día entre dormir, comer, caminar, entretenerme y cumpliendo con tareas cotidianas, haciendo malabares entre mi trabajo diurno y el nocturno.

Entre otras novedades, dichas velozmente: ya llegó mi laptop, Toki el gato está desaparecido, quiero andar en bicicleta pero creo que ya olvidé cómo se le hacía para no caerse, acabo de leer el primer tomo de Persépolis, creí que se estaba yendo el verano pero siempre no, me gusta vivir con él (mi hombre, no el verano), también quiero dibujar mucho más rápido y a veces escapo brevemente de mis labores para practicar, pero no le digan a nadie. Lo que más quiero mejorar son mis artes vectoriales y hacer trazos más fregones. Aquí una amigui que me estoy dibujando a ratitos:

También sigo con ganas de viajar y con antojo de playa, de ahí la monita. Y en general estoy bien, me siento motivada y productiva, pendiente de lo que está por venir. Y así y asá. Cambio y fuera :).

La casa en la luna

¿Alguna vez les ha pasado, lectores de veintitantos años, que al escuchar de un fulano nacido en 1993, se lo imaginan todavía como un niño y a la hora de hacer las cuentas viene un sacón de onda y se sienten un poco viejos? A mí me pasa todo el tiempo. Ahora cuento mi vida en décadas y se siente un poco curioso.

Ya hice un post celebrando 10 años de garabatos y ahora este post es para recordarme de nuevo lo rápido que pasa el tiempo, pues este mes cumplo una década de haber comenzado a bloguear. ¡10 años! recuerdo todavía mi primer post, el día y el lugar donde estaba sentada mientras escribía.

Ese primer blog nació cuando tenía yo 15 años. Algunos de mis amigos me leían, de hecho conocí a varios de ellos por medio de él. Era una bitácora personal, con vivencias diarias, gustos, ocurrencias e ideas.

Escribí durante unos cinco o seis años sin interrupciones. Al principio, escribía sólo por hacerlo y mantenerme en contacto con amistades. Después lo tomé como un ejercicio creativo y de redacción. Luego comencé la universidad en otra ciudad y mis ocupaciones y ritmo de vida cambiaron, así que mis pausas entre post y post eran más largas, pero nunca dejé definitivamente de escribir.

Creo que mi pausa más larga fue entre 2009 y 2011.  Y hace casi un año, en abril, volví a las andadas con esta página. Después de regresar de vacaciones en la ciudad donde crecí, traía toda la nostalgia de allá y sentía que era justo y necesario retomar ese proyecto de tiempo libre, un tanto en honor a lo más feliz de los viejos tiempos y ante todo, atender como era debido a mis locas  ganas de expresarme y jugar con lo que pasa por mi cabeza, haciendo así otras cosas en mis días aparte de trabajar y pagar cuentas.

¿Por qué “la casa en la luna”?

Metafóricamente, la casa en la luna es ese lugar feliz al que me gusta ir a descansar después de un largo día, buscando cargar mis baterías y relajarme. De ahí la frase “espacio lúdico”. Generalmente lo que comparto aquí son proyectos que nacen en mi tiempo libre para divertirme sin dejar de practicar lo que disfruto.

Y esto es en cierto modo lo que siempre ha sido para mí un blog personal.

Felices 10 años para mí blogueando y felicidades a mi casita en la luna por su casi primer año de existencia. ¡Gracias a los que me han acompañado todo este tiempo!

Sirenita sabatina

Me dio por extrañar el mar y luego caí en cuenta de que nunca había garabateado una sirena, así que salió como ejercicio sabatino.

Esta sirenita resultó súper veloz y súper divertida con pinceles digitales medio locochones, sin preocuparme por el trazo. Disfruto mucho los dibujos rápidos.