Hace poco más de un mes

Estuve justo ahí, viviendo en la Ciudad de México por un fin de semana. Fue la primera vez que hice muchas cosas, viajar en avión fue una de ellas (y me encantó).
Quería escribir un post ultra larguísimo respecto a la experiencia, pero de entre todo lo que vi en tan poco tiempo no he podido decidirme.  Así que por ahora compartiré de manera visual un poquito de lo que más llamó mi atención:

Coyoacán. Es amor, ¡la paleta de color mexicana en su máximo esplendor!. Esta fue una de los paradas hechas con Antonio y Mariana, unos viejos amigos que al fin se me hizo saludar en persona.

Palacio de Bellas Artes. Uno de mis edificios favoritos. Tuve la suerte de haberme hospedado casi a la vuelta. Fue el lugar más común durante mi estancia y lo mejor fue subir al Café de la Gran Ciudad y tomar muchas muchas fotos desde lo alto.

Centro Histórico. Y por aquí cerca fue el hospedaje, a unas calles del zócalo y muchos edificios preciosos, como el Palacio Nacional y la Casa de los Azulejos. De esta zona y de toda la ciudad me encantó cómo se combina tan bellamente lo colonial y lo moderno.

Y este último leterero me hizo el viaje entero.

Tres días me alcanzaron para esto y un poco más. Definitivamente tengo que volver. 😀

 

Blogs y sopa de verduras para unos felices glóbulos blancos

El fin de semana leí esto en la página de Facebook de la revista Algarabía:

Está comprobado que escribir blogs —bitácoras o diarios electrónicos en Internet— mejora la calidad del sueño y la memoria, potencia la actividad de los glóbulos blancos y acorta el tiempo de convalecencia.

Así que como estuve el último par de semanas un poco malita por un resfriado primaveral, he venido a a escribir. Y qué mejor también para potenciar mis glóbulos blancos hasta el infinito, que acompañando con un buen y nutritivo tazón de mi comida favorita: un caldo caliente con muchas verduras.

Desde niña, una sopa caliente ha sido para mí algo así como felicidad a sorbidos. No discrimino entre sopas y caldos calientes, ya sea una sopa de letras, de verduras, cocido de res o una sonorense gallina pinta o menudo, la felicidad es la misma. Mi único enemigo es el caldo de pescado, pero creo que es porque no le he dado suficientes oportunidades.

Aquí mi cena en proceso:

Hasta mi sopa es feliz de ser comida.

Movimiento

Action Sampler camera. This is how it rolls:

 

 

 

(propensa a accidentes felices)

 

 

 

 

 

 

Es una de esas cámaras de juguete de la familia Lomography y la diversión está en sus cuatro lentes. 35 mm, liviana, no usa baterías, fácil de usar y sin flash que funciona bastante bien al aire libre durante el día, donde la acción ocurre, según el manual (no intentar en interiores o por la noche). Es básicamente para jugar y experimentar, disparando sin pensar demasiado.

Fue un regalo navideño y  estos son algunos de los primeros disparos. A ver qué va saliendo.