RIP

Día del trabajo, griposa (otra vez), alternando mi ubicación de la cama al sillón, siendo un bulto mocoso vestido de pijama todo el día. Trabajo es lo último que pasa por mi mente.

Dormí la mayor parte de la tarde, dibujé un rato, vi algunas series recostada en el sillón y se me ocurrió revisar mi caja de cosas viejísimas, que no revisaba hace bastante tiempo. En esa caja de cosas viejísimas ya sólo quedan unas cuantas postales, un par de cartas de amistades, y algunos cuadernos llenos de historietas casi ilegibles que me gustaba hacer cuando tenía 11 años.

A buena hora en tiempos electorales en México me encontré con esto entre mis historietas feítas, 15 años después:

Un supuesto anuncio político que “diseñé” en 1997. “Yo voté por el RIP y ahora estoy vivo”, dice la calaca (muertos que votan, guiño, guiño). Notables los tres colores de los partidos principales en México conviviendo  en el logo del RIP, para mostrar mi imparcialidad partidista, aunque claramente me refería al PRI. Jaja.

Lo más curioso es que hace casi dos años soñé con eso del RIP. Y el sueño fue tan extraño que en cuanto me levanté lo escribí y aun lo conservo. Transcribo aquí:

16/09/10. Soñé que tenía ganas de crear cómics. Luego de pensar un rato en mis sueños, salió algo así: con eso de que estamos en tiempo de elecciones, sería un cómic sobre un nuevo partido político, el RIP, se llamaría. Entre las propuestas del RIP para el sector salud se incluía devolver la vida a los muertos, y con su nuevo programa de educación ¡se demostraba cómo un zombie había logrado ganar un premio nobel! Luego me despertaron y ya no pude ver qué más seguía.

Ay yo, que no sé qué pensar de mí a veces, pero el RIP rifa.

Frijolito

 

Al parecer en la oficina nos pusimos maternales y se nos ha ocurrido cuidar de un pequeño frijol negro.

Esta semana descubrí que al germinar, el frijol se deshizo de su cubierta negra, para mostrar su piel pinta. Como si se quitara un suéter que ya no le queda. ¡Crecen tan rápido!

Blogs y sopa de verduras para unos felices glóbulos blancos

El fin de semana leí esto en la página de Facebook de la revista Algarabía:

Está comprobado que escribir blogs —bitácoras o diarios electrónicos en Internet— mejora la calidad del sueño y la memoria, potencia la actividad de los glóbulos blancos y acorta el tiempo de convalecencia.

Así que como estuve el último par de semanas un poco malita por un resfriado primaveral, he venido a a escribir. Y qué mejor también para potenciar mis glóbulos blancos hasta el infinito, que acompañando con un buen y nutritivo tazón de mi comida favorita: un caldo caliente con muchas verduras.

Desde niña, una sopa caliente ha sido para mí algo así como felicidad a sorbidos. No discrimino entre sopas y caldos calientes, ya sea una sopa de letras, de verduras, cocido de res o una sonorense gallina pinta o menudo, la felicidad es la misma. Mi único enemigo es el caldo de pescado, pero creo que es porque no le he dado suficientes oportunidades.

Aquí mi cena en proceso:

Hasta mi sopa es feliz de ser comida.